Ernest Cassier

Puedo pasear y sentir el encanto del paisaje. Me puedo alegrar de la apacibilidad del aire, de la frescura de los prados, de la variedad y de la alegría de los colores, del fragante perfume de las flores. Pero después siento que ocurre un inesperado cambio en mí espíritu. Desde este momento miro el paisaje con los ojos del artista, empiezo a crear un cuadro. He entrado en un reino nuevo, que no es el de las cosas que existen, sino el de las “formas vivientes”. Abandonada la inmediata realidad de las cosas, ahora vivo en el reino de las formas espaciales, de la armonía y del contraste de los colores, del equilibrio entre la luz y la sombra. La experiencia estética consiste en este embeberse en el aspecto dinámico de la forma

TEXTO DE ARTISTA

"Obra perezosa y vehemente a la vez, mis pinturas son fieles a sí mismas, instrumentos catárticos de torbellinos internos e imágenes claras de un descanso resignado.

Muta en técnica y estilo, en color y textura porque busca incesante una manera de hablar y expresar eso que no se dice y que ahoga si no se plasma. Mi obra de un tiempo a esta parte ha sido remanso de pasiones dormidas y otras veces prostituta de pedidos burgueses. No me canso de buscar un diálogo en comunión que da por resultado productos impávidos, de admiración o rechazo.

Incondicional, siempre está presente al antojo de pretextos o excusas; pero ya se vislumbra el instante primigenio en que nacen todas las cosas; de ser uno los dos, idénticos, fieles y comprometidos..."